El sueño del ave
A veces imagino una realidad paralela en la que tu y yo nos amamos.
Este amor es libre y obsesivo, se nutre de los sueños y las estrellas
Nos miramos como iguales, como hacen las aves;
Allí desde el cielo negro, anunciando el basto vuelo.
Soy yo quien habla y tú me escuchas, atenta al miedo que tenemos,
Es un vaivén de espesa brisa, que vaga lenta entre los temores
Mis manos no tienen fuerza pero tu las sostienes
Te grito y lloro en mis recuerdos, de aquellos años que no han pasado.
Cantamos juntas sin piano, dibujamos planetas invertebrados
Te beso en los labios recién mojados, de fría escarcha de verano.
A veces pienso que es eterno, aquello que nunca se habría pensado.
Mas no quisiera así mancharlo, este sueño que no he soñado.