sábado, 29 de julio de 2023

Verde

 Son como los campos de Andalucía, las montañas repletas de olivos, el verde de las encinas, el frescor verdoso de los alcornoques y la oscuridad de los verdes pinos que con su altura te miran altivo y que cuando te acercas lo suficiente te dan la sombra justa que necesitas. Los vencejos revolotean esos campos sin camino aéreo ninguno mientras las golondrinas solo están de paso y los gorriones los habitan y los sienten hogar. Pero no es un verde general si no el verde de la mañana de agosto, la que refresca sin llegar a haber rocío, la que emborrona el horizonte con los rayos de sol ardientes, en la que se escuchan las chicharras y los gallos, en las que se respira azahar y haramago. No hay hojas suficientes para describir tus ojos, pero espero que intentarlo no sea en vano. 

domingo, 9 de mayo de 2021

El sueño del ave

El sueño del ave

A veces imagino una realidad paralela en la que tu y yo nos amamos.
Este amor es libre y obsesivo, se nutre de los sueños y las estrellas
Nos miramos como iguales, como hacen las aves;
Allí desde el cielo negro, anunciando el basto vuelo.
Soy yo quien habla y tú me escuchas, atenta al miedo que tenemos,
Es un vaivén de espesa brisa, que vaga lenta entre los temores
Mis manos no tienen fuerza pero tu las sostienes
Te grito y lloro en mis recuerdos, de aquellos años que no han pasado.
Cantamos juntas sin piano, dibujamos planetas invertebrados
Te beso en los labios recién mojados, de fría escarcha de verano.
A veces pienso que es eterno, aquello que nunca se habría pensado.
Mas no quisiera así mancharlo, este sueño que no he soñado.

Mar en calma

Mar en calma

El reflejo de mis manos, en las tuyas acostadas
Tu caricia en mi espalda, al dar la madrugada.
Es fuego y es agua,
Es como una oleada;
Yo la inmensa ola, tu la roca acantilada.
Es una resistencia, de ritmo, materia y lava.
Sino fuera búho sería rama, que sostiene en la noche y al alba;
Ese canto que de mi alma mana, a la luna llena y a tu blanca cara.
Sino fuera chispa sería mareada para poder chocar mis alas,
Con tu firme cuerpo de roca encriptada,
Y sobrevolar tus huecos en esta noche nublada.

Sangre de mayo

 Sangre de mayo

Nunca te había tenido en mis manos,
No te tenía miedo, no conocía tu cara ni tu voz.
Ahora no escucho otra cosa que no seas tú,
Los gritos que resuenan en mi consciencia, recordando cada paso de anoche.
No veo; no oigo ni siento; el mundo a mi al rededor ya no me pertenece,
Ya no pertenezco al orden de la vida humana.
No tengo madre ni padre, solo sangre en las manos,
Solo niebla y bruma,
Solo frío y dolor.
Su cara clavada en mi mente, su aroma en mi habitación,
Ya no oigo la mañana, ni la aurora ni mi propia voz.
Es la muerte; la he llamado y ha venido, la he mirado y me ha tocado.
Me ha visto e insinuado:
Que ya no puedo vivir sin ella,
La sangre será mi fiel compañera,
Ya no vivo sino es en vela,
Será mi castigo a viva voz.

lunes, 17 de agosto de 2020

La cuarentena y la luna llena.

 

He salido a tomar el aire

A la una de la madrugada

Y me he dado cuenta de que hacía mucho tiempo que no miraba a la luna

A solas.

Una brisa fresca en esta templada calma ha azotado mi frente,

He respirado mar

No vivo cerca del mar ni me considero su amante

Así como si lo soy de la luna

Pero esta noche miraba al cielo como si estuviera mirando al mismísimo infinito de la mar

Con su viento salado de madrugada, la luna en el cielo vacío y la arena tibia bajo mis pies

Y he pensado dirigiéndome al mar "nunca te he querido y y aún así te echo de menos".

domingo, 2 de julio de 2017

El agua y la subordinada.

Chispea sobre una fuente, las gotas de lluvia que ahora caen se reúnen así con sus hermanas.
Esas que hace un tiempo desaparecieron de su lado y cayeron antes, esas que tanto camino llevan recorrido, las que se filtraron por entre la grava y resurgieron en aquel manantial, el que llegaba a las cercanías del subsuelo del edificio. El que contiene un patio en su interior, que a su vez centra la atención en torno a la blanca fuente de la que mana agua; cristalina y caminada, caída y arrastrada, y que volverá un día a elevarse.



martes, 13 de septiembre de 2016

"Resquicios de conciencia".


Cúbrase,
El frío puede quemar
Mas la mano experta desoye las quemaduras.
Unos delgados guantes
Guárdese,
Las débiles brasas de la chimenea
Hábilmente se pueden azuzar.
Un manto de lino
Abríguese,
La inclinación no es un tipo de amor.