Cuando me di cuenta
estaba pensando, en esos momentos no era una buena señal, me separé exhausta de
sus labios y le acaricié el pelo. Era suave y abundante, me acerqué para captar
su aroma pero, nada. No encontré un olor embriagador, tan solo perfume, uno de
tantos perfumes que la gente usa. Sin percatarme intenté recordar tu olor, pero
no podía. Lo abracé débilmente, pues no me resultaba apropiado tanto cariño,
pero no noté tu piel quemando mis brazos. Cerré los ojos e intenté no pensar y
con una risa amable me quité de su regazo con la mirada emocionada de una
actriz de cine antiguo.
jueves, 6 de noviembre de 2014
jueves, 10 de abril de 2014
Estrellas
Una estrella es fuego pero solo vemos luz, la contemplamos tan cerca y en realidad está tan lejos. Nos parece tan auténtica y puede que ni siquiera exista, su luminosidad es lo que nos atrae de ella pero nunca podemos divisarla por culpa de la contaminación de esta sociedad que la tapa hasta nublarla. ¿Cuántas personas hay que se fijen a diario en las estrellas? ¿A cuántas personas les parece relevante la belleza pura? Cada noche alzo la vista al cielo para localizar mi punto de luz entre la inmensa oscuridad, pasando por todos los obstáculos que mis ojos encuentran en la ciudad y olvido mis sombras gracias a un efímero instante de sincero deleite.
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